Hay una enfermedad de los ojos a la que llaman “el ladrón silencioso de la visión”, y el apodo le queda perfecto: el glaucoma suele avanzar durante años sin dolor y sin síntomas evidentes, robando de a poco la visión lateral hasta que el daño ya está hecho. La buena noticia es que, detectado a tiempo, se puede controlar muy bien. Por eso conviene conocerlo. En esta nota te contamos qué es, qué señales mirar y por qué los controles periódicos son tu mejor defensa.

¿Qué es el glaucoma?

El glaucoma es un daño progresivo del nervio óptico, que es el “cable” que lleva la imagen desde el ojo hasta el cerebro. En la mayoría de los casos se relaciona con un aumento de la presión dentro del ojo: el líquido que normalmente circula y drena no sale bien, la presión sube y, con el tiempo, daña las fibras del nervio.

Lo complicado es que ese daño empieza por la visión periférica (la de los costados), que el cerebro “rellena” sin que lo notes. Por eso muchas personas llegan a la consulta cuando ya perdieron bastante campo visual. Y la visión que se pierde por glaucoma no se recupera: por eso detectarlo temprano es tan importante.

Señales y síntomas que conviene mirar

  • Pérdida lenta de la visión lateral: empezás a “no ver” cosas que están a los costados.
  • Sensación de visión en túnel en etapas más avanzadas.
  • Tropezones o golpes con objetos que no “aparecen” hasta tenerlos enfrente.
  • Dificultad para adaptarte a la oscuridad o para manejar de noche.
  • En la forma aguda (menos frecuente): dolor ocular intenso, ojo rojo, visión borrosa, halos y hasta náuseas — esto es una urgencia, consultá de inmediato.
  • Antecedentes familiares de glaucoma, presión ocular alta o diabetes aumentan el riesgo.

Ojo: en la forma más común, durante mucho tiempo no hay ningún síntoma. Por eso no podemos confiarnos en “sentirnos bien”.

Qué podés hacer

1) Consultá a un médico oftalmólogo para el diagnóstico y el control. El especialista mide la presión ocular, evalúa el nervio óptico y estudia el campo visual. Si hay glaucoma, define el tratamiento —gotas, láser o cirugía según el caso— para frenar el avance. El control periódico es la herramienta número uno contra esta enfermedad, sobre todo después de los 40 o si tenés antecedentes familiares.

2) En Eternity, te acompañamos en el cuidado de tu visión. No tratamos el glaucoma —eso es del médico— pero con un asesoramiento profesional con un óptico técnico especializado te ayudamos con las ayudas ópticas y el confort visual:

  • Lentes con buen filtro antirreflejo para mejorar el contraste y reducir el encandilamiento, sobre todo al manejar de noche.
  • Protección solar con filtro UV de calidad para cuidar tus ojos en el día a día.
  • Optimización de tu graduación para que aproveches al máximo la visión que conservás.
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Preguntas frecuentes

¿Por qué le dicen el ladrón silencioso?

Porque en su forma más común avanza sin dolor ni síntomas, robando de a poco la visión periférica sin que la persona lo note. Cuando aparecen los síntomas, el daño ya suele ser importante. Por eso los controles periódicos con el oftalmólogo son tan valiosos.

¿La visión perdida por glaucoma se recupera?

No. El daño del nervio óptico no se revierte, pero el tratamiento que indica el oftalmólogo permite frenar el avance y conservar la visión que tenés. Por eso es tan importante detectarlo temprano.

¿Los anteojos sirven para tratar el glaucoma?

No. Los anteojos y las ayudas ópticas no tratan el glaucoma; eso depende del control y el tratamiento médico. Lo que sí pueden hacer es mejorar tu confort visual y ayudarte a aprovechar mejor la visión que conservás.

¿Cada cuánto debería controlarme?

Eso lo define tu oftalmólogo según tu edad, antecedentes y factores de riesgo. Como guía general, a partir de los 40 conviene un control periódico, y antes si hay antecedentes familiares de glaucoma.

Esta información es de carácter orientativo y no reemplaza la consulta médica. El diagnóstico y el tratamiento del glaucoma corresponden al médico oftalmólogo. En Eternity Óptica te brindamos asesoramiento profesional con un óptico técnico especializado y las ayudas ópticas que correspondan.

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20 junio 2026 — Lic. Federico Lacuesta